En los últimos 40 años, la descentralización municipal en Puerto Rico ha experimentado progreso en términos políticos y administrativos. No obstante, las limitaciones fiscales son de tal magnitud que amenazan con neutralizar los avances logrados. En este artículo describimos los desafíos superados y los que aún están pendientes de resolver. Realizamos un análisis cronológico que permite conocer cómo algunos servicios esenciales en las áreas de salud, seguridad, manejo de emergencias, educación, cuido, mantenimiento y vivienda han sido asumidos por los gobiernos municipales sin que necesariamente se les transfieran los programas estatales o el presupuesto correspondiente. Esto los ha forzado a depender de transferencias de fondos del gobierno federal de los Estados Unidos. Esa dependencia, sin otros apoyos para alcanzar desarrollo, los hace muy vulnerables y en algunos casos, los coloca al borde de la quiebra. Finalizamos presentando las alianzas y consorcios como posibles alternativas para enfrentar la crisis fiscal.